Lo impostergable
La Dirección de Seguridad de Tránsito (DIGESETT) propone mayor fiscalización para reducir infracciones y riesgos viales.
Actualizado: 26 de Febrero, 2026, 07:22 AM
Publicado: 26 de Febrero, 2026, 07:19 AM
Marisol Vicens Bello.
Santo Domingo.– Una de las recetas indispensables para el éxito es saber administrar bien el tiempo priorizando lo impostergable y concomitantemente tener la habilidad de ir empujando otros asuntos que no por menos importantes, pueden dejarse sin atención oportuna, y cuando se trata a nivel macro de dirigir un país este es quizás el mayor desafío, porque las necesidades y las solicitudes son incontables, los recursos escasos, y el tiempo del mandato no solo es finito, sino que muchas veces se hace corto para lo que se pretendía hacer.
Presidente Abinader y su legado en reformas sociales
El presidente Abinader dio un paso fundamental al cortar de cuajo cualquier intento de revivir el dañino fantasma de la reelección indefinida expresando no solo que respetaría lo que la Constitución establecía, sino reformándola para reforzar los mecanismos de su modificación, y por eso con mayor razón debe estar claro de qué más desea legar a su país antes de que finalice su mandato en agosto de 2028.
Y no solo es importante que el Presidente tenga sus prioridades, es también necesario que haga una revisión de cuáles reformas o acciones son indispensables para la ciudadanía, para lograr sintonizar la aspiración del dirigente con los deseos de la sociedad, y dado que son muchas las aspiraciones y limitados los recursos y el tiempo para cumplirlas, se necesita hacer una certera selección entre estas.
No hay que consultar un oráculo para identificar que hay dos cosas que nuestra sociedad reclama sin demora, la reforma del Sistema de Seguridad Social y la organización del tránsito principalmente en la capital Santo Domingo, pero también a nivel general.
La gente reclama más acceso a salud y mejores coberturas, y es fundamental que no se siga invirtiendo únicamente en curar enfermedades sino también en prevenirlas para así mejorar el perfil de salud de la población cada vez más impactado por la mala alimentación, la obesidad y la falta de chequeos rutinarios y atención primaria, y también urge que se deje de tener solo la mirada enfocada en cuantos proyectos más se pueden financiar con los fondos de pensiones, y se comience a hacer lo necesario, aunque ya llevamos demora, para garantizar una tasa de reemplazo aceptable de las pensiones, y salud para los pensionados.
Desafíos en la seguridad vial y tránsito en República Dominicana
El caótico estado del tránsito en nuestro país enerva constantemente a la población y se ha convertido en su mayor dolor de cabeza y constituye un riesgo de vida diario, cuya solución no depende únicamente de la inversión en nuevos transportes colectivos y de la sustitución de modalidades obsoletas, lo que requiere de tiempo y recursos, sino también de algo que no tiene tanto costo económico pero sí político, de la aplicación estricta de la ley para que todo el mundo respete las reglas de tránsito o reciba las debidas consecuencias por violar la ley.
Ojalá que el presidente tome la decisión de generar un cambio en este odioso e insoportable tránsito, bastaría entre otras cosas que la Dirección de Seguridad de Tránsito (DIGESETT) apostara en cada esquina a un agente equipado de un radio y una motocicleta, para que quien se le fue en la cara al que estaba en una intersección, sea atrapado en la próxima por otro, que se haga lo necesario para que las empresas de mensajería sean responsables de los motociclistas que andan con sus logos en las vías generando terror y no sigan escudándose irresponsablemente en que son terceros contratados, que las empresas transportistas y las que son dueñas de sus camiones de carga tengan que asumir la responsabilidad de monitorear activamente a sus choferes para que respeten las reglas, que cámaras de video graben y multen las infracciones como el uso de túneles o vías prohibidas por vehículos, y que no puedan transitar en las vías los vehículos que no pasen la prueba del registro vehicular, lo que a todas luces es un porcentaje alto.
Seguridad social y seguridad vial son dos temas impostergables que el Presidente debería tener muy presentes, y más allá del temor al costo político por ejercer la debida regulación a poderosos actores, y por aplicar estrictamente la ley a sectores sensibles, lo que debería vislumbrar es el legado que significará transformar nuestro sistema de seguridad social para que esté más centrado en proteger a la gente que en satisfacer las apetencias de negocios, y de mitigar la principal causa de irritación ciudadana y de erosión de nuestra institucionalidad, que constituye la patética constatación cada día en nuestras calles y carreteras de que la ley no es igual para todos, porque algunos tienen patente de corso para incumplirla sin consecuencias.
Esperemos que así lo comprenda y asuma con coraje estas dos prioridades, de así hacerlo no cabe duda de que la población se lo reconocerá.


