Después de los 50: el error silencioso que puede costar la visión
Con los años se aprende que hay cosas que no se pueden dar por sentado y la salud visual es una de ellas, por lo que ver bien o actualizar los lentes, no quiere decir realmente que se cuida la visión.
Actualizado: 20 de Febrero, 2026, 10:35 AM
Publicado: 20 de Febrero, 2026, 10:29 AM
Especialistas advierten que una confusión frecuente retrasa diagnósticos y eleva el riesgo de pérdida visual irreversible.
Santo Domingo.– Resulta paradójico que, siendo la visión uno de los sentidos más importantes, su cuidado comúnmente se reduzca a algo tan simple e insuficiente como un "chequeo de la vista". En el lenguaje cotidiano, "me revisé la vista" suele traducirse en la realización de un examen de refracción, un proceso útil, rutinario y necesario para determinar si se necesitan lentes, pero limitado si se le confiere un significado mayor del que realmente tiene.
Reducir el cuidado de la visión a una simple medición para lentes puede generar una falsa sensación de seguridad. Es como revisar la presión de las gomas del carro y nunca abrir el bonete para evaluar el estado del motor.
Con los años se aprende que hay aspectos de la salud que no se pueden dar por sentados, y la salud visual es uno de ellos. Ver bien o actualizar los lentes no significa necesariamente que se esté cuidando la visión. Medir cuánto se ve no es lo mismo que revisar cómo están los ojos.
Actualmente se vive una época en la que abundan los anuncios de "chequeo de la vista gratis", bien intencionados, sin duda, pero también simplificadores. En muchos casos, estos chequeos se realizan en ópticas y están centrados exclusivamente en la graduación de los lentes, sin una evaluación médica del órgano de la visión. El mensaje implícito suele ser tranquilizador: "todo está bien". Pero ¿qué significa realmente estar bien?
Funciones del optómetra y oftalmólogo en la salud visual
La visión es un proceso complejo. La luz entra por el ojo, atraviesa estructuras delicadas, se enfoca en la retina, se transforma en impulso nervioso y viaja al cerebro, donde finalmente se construye lo que llamamos "ver". Cuidar la visión implica velar por cada uno de esos pasos. Muchos de los problemas que afectan ese proceso no avisan, no duelen y no alteran la visión en sus etapas iniciales.
Después de los 55 años, el riesgo de enfermedades oculares aumenta de forma natural. Glaucoma, catarata, degeneración macular y problemas de retina asociados a la diabetes o a la hipertensión pueden desarrollarse silenciosamente. El paciente puede "ver bien" y estar perdiendo visión de manera progresiva e irreversible.
En este contexto, conviene hacer una distinción fundamental. La óptica cumple una función importante: facilita la corrección visual y mejora la calidad de vida a través de lentes adecuados. El optómetra, por su parte, es un profesional entrenado para evaluar la función visual, detectar alteraciones y, cuando corresponde, orientar al paciente. En ese sentido, optómetras y oftalmólogos trabajan de la mano y son aliados naturales; sin embargo, cada uno tiene una responsabilidad distinta.
El oftalmólogo es el médico especializado en el ojo. Es quien evalúa el órgano de la visión como tal, diagnostica enfermedades, indica tratamientos y, sobre todo, trabaja en la prevención de la ceguera. Su enfoque no es solo el presente, sino también el futuro visual del paciente.
Cuidar la visión es un acto de responsabilidad personal. Implica entender que ver bien hoy no garantiza seguir viendo bien mañana. Supone asumir que, a partir de cierta edad, el control oftalmológico periódico no es un lujo ni una exageración, sino una medida de prevención tan razonable y obligatoria como controlar el corazón o el nivel de azúcar en sangre.
El mensaje es sencillo y clínicamente claro: la visión se corrige con lentes, pero se protege con un abordaje integral, profundo y periódico, más aún considerando que es el sentido que nos conecta con el mundo. Ver no es solo mirar; es reconocer un rostro querido, leer sin esfuerzo, conducir con seguridad y conservar la independencia. Es también memoria, orientación y calidad de vida.
La verdadera tranquilidad no está en ver mejor ahora, sino en saber que los ojos están sanos y cuidados para los años que restan por vivir.
Sobre la UOC | Unidad de Oftalmología y Catarata
La Unidad de Oftalmología y Catarata (UOC) es un centro especializado en salud visual con enfoque integral, bajo la dirección del doctor Servando Santana Rodríguez. Cuenta con más de 15 años ofreciendo servicios oftalmológicos de alta calidad, con énfasis en cirugía de catarata, diagnóstico preventivo y tratamiento de afecciones oculares.
Este artículo forma parte del compendio editorial de la UOC, una iniciativa de educación continua orientada a sensibilizar a la población dominicana sobre el cuidado de la visión y la prevención de enfermedades oculares.
Para mayor información: https://uoc.com.do/
y @uoc.rd.

