

El Seibo inmerso en la pobreza espera plan piloto para cumplir con los Objetivos del Milenio


principales necesidades de la población
seibana.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El fantasma de la miseria mantiene en vilo a los residentes de la provincia El Seibo, quienes esperan con ansias la concreción de los proyectos de desarrollo sostenible para que su pobreza pase a la historia.
Ivelisse Mercedes alimenta a su hijo con pan con huevo y agua. Para ella hoy es uno de esos días de gracia, en los que no envía a su pequeño a la escuela con el estómago vacío.
Y es que la vida en El Seibo es sumamente espinosa. La provincia se sitúa entre los cinco pueblos más pobres del país, con más de 89 mil habitantes de los cuales el 70% vive en situación de pobreza.
Por esta razón, El seibo fue escogido como el primer pueblo piloto de la República Dominicana y de las Américas para el cumplimiento de los Objetivos del Milenio. La principal meta es erradicar el hambre y la pobreza.
Sin embargo, dichos objetivos aún son desconocidos por muchos de sus pobladores. En esta provincia se suda la gota gorda para vivir, donde el chiripeo es la mayor fuente de ingreso de los seibanos.
Las necesidades traspasan la piel de los lugareños, mientras las amebas revolotean en los turbios servicios de agua potable.
El seibo, en donde no todos cuentan con una seguridad social, es también un gran portador del VIH/SIDA por el gran cordón de miseria que amarra a las familias en los bateyes.











