Está pasando

Gancho habichuelero (1)

Si hay un lugar donde abundan los bucaneros, filibusteros y corsarios en pleno siglo 21 es en mi querido valle de San Juan. Son la expresión de realidades que existen también en otras zonas del país productoras de rubros primarios, en torno a los cuales se crean carteles ventajistas. Me sobrecoge el caso reciente de.

El juez corrupto

El daño que puede infligir un juez corrupto, cobarde y culebro a la sociedad es inconmensurable. Sus decisiones atadas a intereses individuales o de grupos contribuyen con la creación de una especie de barbarie. El juez corrupto, cobarde y culebro establece la ley del bolsillo más hondo, rompe el orden jurídico, mancilla los derechos de.

Ser honrado

La honradez es un valor incómodo, antipático, indigerible, ríspido y odioso. No es paradigmático ni referencial. Es álgida, poco jugosa, ladrillezca y no motiva historias ni anécdotas de interés. Los cuentos más aburridos, cargados de somníferos que prodigan bostezos largos, de esos que traen desencaje mandibular, están basados en espisodios de honradez, que suelen provocar.

Vía contraria: La raíz de la reputación

vibasantos@gmail.com La fórmula más cercana a lo perfecto en el proceso de construcción de reputación corporativa está en combinar las mejores prácticas gerenciales, la responsabilidad social y la unificación de los públicos de interés a través de las buenas noticias sobre la gestión. Corresponde a la era del pleistoceno empresarial el ejercicio de abrir un.

El periodismo útil

Un entrañable amigo y cómplice en estas lides de decir cosas en forma de opinión me indica que sus columnas menos leídas son aquellas basadas en denuncias, impugnaciones, objeciones, escándalos, morbo y cuestionamientos. En cambio, ha comprobado, por sus herramientas de medición de redes sociales y la interacción del medio en el que escribe, que.

El tigueraje político y los empresarios

El país ha vivido en las últimas dos décadas un proceso de emancipación económica de políticos, que ahora se consolida con la participación activa de éstos en actividades empresariales con enormes ventajas comparativas. Es una suerte de juego perverso que se basa en contar con el favor irrenunciable del árbitro y, al propio tiempo, tener.

Mi oligarca preferido

Una activa dirigente empresarial –a quien admiro por su coherencia ante los intereses que defiende y la indoblegable lealtad a quienes sirve- me hizo conocer algo de mí que hasta el pasado sábado por la noche ignoraba: “Víctor Bautista no quiere saber de la oligarquía”. La aseveración surgió en una de esas coyunturas que siembran.

Dos tipos de corruptos

El primero: La sed de dinero rápido lo envuelve. Llega a la administración pública con ansia irrefrenable de crear un patrimonio que le cubra los apetitos presentes, futuros y alcance lo suficiente para garantizar  que el botín perviva en el tiempo entre los suyos. La rapidez y la avidez de gato montaraz le obnubilan; pierde.

Miopía al máximo

El país cuenta con un bloque de nuevas instituciones que si funcionaran a plenitud con una plataforma de real independencia y apoyo presupuestario, la calidad de vida de los ciudadanos ya caminara la senda de las naciones más avanzadas. Me refiero a Proconsumidor, Procompetencia y la Comisión de Defensa Comercial (CDC), que no han logrado.

Vía contraria: Un precio alto para RD

Hasta que la República Dominicana no logre ser un país grado de inversión, la atracción de capitales extanjeros que tanto necesitamos siempre será insuficiente, una práctica hija de la suerte y de ciertas coyunturas especiales, pero no consistente ni sólida. Las agencias calificadoras de riesgo nos sitúan en grado especulativo y, desde mi óptica, esta.