La columna de Miguel Guerrero: ¡Qué bruto soy!

Miguel Guerrero.

Miguel Guerrero.

Todos los días, dice un viejo dicho popular, se aprende algo. Fue lo que me sucedió hace ya un tiempo con un amable agente de la Autoridad Metropolitana del Transporte (Amet).

Mientras conducía de sur a norte por la avenida Tiradentes alrededor de las siete de la noche, un vehículo público lleno de pasajeros que venía a toda velocidad en medio de un congestionamiento del tránsito tomó la vía contraria a la dirección en que marchaba, dispuesto a llevarse todo lo que se le cruzara por el medio.

El agente, en lugar de detenerlo y multarlo por la violación a una ley de tránsito, mandó a detener a todos los que íbamos en la dirección correcta para permitirle el paso a ese ejemplar del paleolítico inferior que conducía.

Sin desmontarme del vehículo y fascinado ante tal originalidad, le pedí una explicación del porqué había procedido de ese modo, cuando decenas de vehículos que esperaban en la dirección contraria a la mía aguardaban pacientemente su turno.

Con aire paternal y dentro de la más simple lógica, el buen hombre me respondió de esta manera: “Señor, si no lo hacía el problema sería peor”.

La cara se me iluminó: “¡Cáspita!, ¡Eureka!”, exclamé. ¡Cómo no se me había ocurrido! ¡Qué bruto soy!”. Ante tanta genialidad, sólo me quedó el recurso de felicitarle, pero al ver una libreta abierta en sus manos, le pregunté a seguidas qué anotaba allí. Era un cuadernillo de multas, que había sido por las apariencias muy usado ese día. Parte de su obligación de llenar una cuota, supuse.

Por el espejo retrovisor, al despedirme, observé más adelante que detenía a un señor que conducía en la vía correcta. Sonreí y me dije a mí mismo que ese era un ejemplo típico del cumplimiento del deber al estilo oficial dominicano.

En los demás países, la autoridad vela porque no se violen las leyes del tránsito. En el nuestro se desvelan por imponerles multas a los conductores.

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Una respuesta sobre “La columna de Miguel Guerrero: ¡Qué bruto soy!”

  1. con esa clase de Gentuza es que tenemos q compartir las calles a Diario, pero con todo y el problema de educacion creo firmemente q con multas severas y autoridades q hagan cumplirlas y un marco legal adecuado, aprenderian, New York esta repleto de taxistas Dominicanos, la misma raza q los de aqui, y alla respetan las leyes!! asi q SI se puede!!